• El espíritu crítico.

    Todos recordamos que en la Universidad nos insistían: “tened espíritu crítico, no deis nada por válido a la primera”.

    Estas dos últimas semanas han aparecido en prensa dos noticias relativas a la evolución del desempleo en dos colectivos respecto de los cuales tenemos una especial sensibilidad, -plenamente justificada-, tanto por su situación de partida como por las dificultades que se dan para su plena integración laboral:

    femenino           discapacidad

    Al leer estos titulares, con toda seguridad la interpretación que hacemos todos es el especialmente mal comportamiento del desempleo en ambos colectivos a lo largo de esta crisis.

    Ahora bien,  si analizamos el desempleo en el conjunto de la población, encontramos que el desempleo total en España, (INE) en 2006, fue del 8,26%, siendo en la actualidad del 23,67%,  y habiendo alcanzado incluso un 26,94%.

    Por tanto el desempleo en España, en términos generales se ha llegado a triplicar; sin embargo los titulares que hemos visto, al ser independientes, -al estar descontextualizados-, nos inducen al error de pensar que el paro se ha cebado en estos colectivos mucho más que en la media de la población. Es una pena, porque si se trata de mostrar los efectos de la crisis en ambos grupos, existen otros datos más objetivos para hacerlo con mayor verosimilitud.

    En todo caso, sirva este análisis no tanto para analizar los datos de los ejemplos, sino, -sobre todo-, para obtener una conclusión más general: cuando se nos presente un dato, en primer lugar hay que plantearse si este es verosímil, – no son pocas las veces en que las prisas o una inadecuado conocimiento de la materia generan datos puedan ser erróneos-, y, en segundo lugar, que, necesariamente, hay que contextualizarlo para valorarlo correctamente: contrastarlo con los asignados a otros conceptos similares, o trasladarlo a valores relativos.

    No nos dejemos llevar por una impresión sin poner nuestro sentido crítico a trabajar. En el mejor sentido.

    Los datos, aislados o presentados en términos absolutos, pueden inducirnos a valoraciones más emotivas que racionales, con posibilidad de que nosotros mismos obtengamos conclusiones poco exactas. Que pudiera ser, exactamente, la intención de quien los presenta…

    Javier Morras, Consejero de Presidencia, Justicia e Interior del Gobierno de Navarra.

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